Keller – Centro Cultural

La  ASOCIACION CIVIL ANUNCIAR  a través de KELLER CENTRO CULTURAL  – proyecto del área social, en cumplimiento de sus objetivos según Estatuto art 3, da comienzo del mismo en el espacio de Keller-CENTRO CULTURAL  (Ituzaingo 790).

Este busca generar un impacto social desde:

1-Dinámicas que apoyen el desarrollo artístico como un factor determinante dentro de la promoción de los valores culturales;

2-Concientización de los artistas y de la sociedad sobre la influencia de la labor artística;

3 – Inclusión de voluntarios en situaciones de adicción, capacidades diferentes y otras problemáticas;

4 – Promoción de acciones, eventos y actividades con fines socioculturales, siempre que permitan el cumplimiento de los objetivos de la asociación ANUNCIAR.

Desde esta iniciativa es que nos abocaremos a trabajar con jóvenes como nuestros principales beneficiarios, quienes serán los que se aboquen a trasmitir y expresar desde la música, danza , artes plástica, el teatro y todos los rubros artísticos la presencia de Dios en medio de nosotros.

El nombre del proyecto, es en referencia al ejemplo de superación de

HELEN KELLER (1880-1968).

La vida de Helen Keller es la historia de una superación; de la lucha por sobrevivir en un mundo oscuro y silencioso. A la edad de diecinueve meses sufrió una grave enfermedad que le provocó la pérdida total de la visión y la audición.​ Mientras todos esperaban su indefectible muerte, el destino quiso que Helen viviera. Consiguió aprender a comunicarse, gracias a otra gran mujer, su institutriz, Anne Sullivan, se licenció con honores en la universidad, plasmó en varios libros su periplo vital y pasó toda su existencia viajando para enseñarle al mundo cómo el ser humano se puede superar.

Helen Keller luchó también por los derechos de los más desfavorecidos, por los disminuidos, por el sufragio femenino, por los trabajadores y por otras muchas causas. Fue, sin lugar a dudas, un ejemplo de vida.

Helen Adams Keller fue una escritora, oradora y activista política sordociega. Helen aprendió a escribir gracias a un sencillo tablero acanalado y posteriormente con el sistema Braile. También llegó a hablar mediante la identificación de las vibraciones de su garganta.

En mayo de 1888 Helen asistió al Instituto para ciegos Perkings y años después, en 1894 ingresó en la Escuela para ciegos Wright-Humason de Nueva York. Tras asistir a otros centros educativos como la Escuela de Cambridge para Señoritas en 1896, llegó a la Universidad de Radcliffe en 1900

Se convertía así en la primera persona sorda y ciega en conseguir alcanzar unos estudios universitarios. Su esfuerzo y la incansable ayuda de Anne dieron sus frutos y el 28 de junio de 1904 Helen se graduaba cum laude en sus estudios de arte.